DESPIERTA


Observa la increíble belleza que hay en ti.

Acércate a tu verdadero SER.

Al amor, a trascender, a ir más allá.

Tu luz nunca se extingue y atrae más luz.

Compartimos experiencias en varios niveles.

Aunque llevamos estancados quizás demasiado tiempo

pero también nos hemos nutrido de valiosas experiencias.

Distintas formas de vivir, sentir, amar,

percibir, caer, abrazar, buscar, encontrar,

apreciar, sanar, reinar, experimentar,

evolucionar continuamente...

Pero tu luz nunca cambia.

Si te crees tu papel

estarás dispuesto a luchar por una causa.


Te encontrarás como perdido,

creyendo ser justiciero o la víctima.

Y entonces se vibra en ira,

lucha, rabia, odio, dolor;

hasta que te das cuenta que nunca terminas.

Sólo se acaba cuando dejas de luchar

y aceptas lo que te llegue sin dañarte.

¿Quieres vibrar de forma diferente?

Tendrás que limpiar tus miedos y limitaciones

para permitir qué la luz crezca en ti.


Demos el paso y cambiemos de orientación.

Mira el libro de tu vida y comienza a escribir

CON LETRAS DE ORO.

Abandonemos la dualidad

Empecemos a mirar con una luz diferente.

Luz que es un auténtico tesoro.

Observa como te impregnas de luz necesaria para el Ser

no hay que hacer nada extraordinario

para SER lo que ya ERES.

No hay que cambiar de lugar,

para querer SER lo que siempre has sido.

Un maravilloso SER que proveniente de la fuente,

viviendo extraordinarias experiencias.

Pero olvidamos que somos mucho más

y formamos parte de un todo, estando todos conectados.

NO te duermas,

¡DESPIERTA!


LIBERATE DE LAS ATADURAS Y SE TU MISMO


Había una vez un árabe que viajaba en la noche, y sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron que no tenían más que 19 estacas para atar a sus 20 camellos. 

Cuando lo consultaron al amo, éste les dijo: 
-Simulad que claváis una estaca cuando lleguéis al camello número 20, pues como el camello es un animal tan estúpido, se creerá que está atado.
Efectivamente, así lo hicieron, y a la mañana siguiente todos los camellos estaban en su sitio, y el número 20 al lado de lo que se imaginaba una estaca, sin moverse de allí.

Al desatarlos para marcharse, todos se pusieron en movimiento menos el número 20 que seguía quieto, sin moverse. Entonces el amo dijo:
-Haced el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto aún se cree atado. 

Así lo hicieron y el camello entonces se levantó y se puso a caminar con los demás.

Ésta es una buena historia que puede ilustrar nuestra estupidez humana cuando estamos programados y somos incapaces de ver ni decidir por nosotros mismos.
Haciéndolo tan solo por hábitos, por costumbres o por nuestra programación. 

Extraído del libro AUTOLIBERACIÓN INTERIOR 
De: Anthony de Mello 



EL AMOR QUE MERECEMOS


EL AMOR QUE MERECEMOS

Mereces un amor que te quiera despeinada,
con todo y las razones que te levantan de prisa, 
con todo y los demonios que no te dejan dormir. 

Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, 
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. 

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, 
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. 

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos, 
que respete que eres libre, 
que te acompañe en tu vuelo, 
que no le asuste caer. 

Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión, 
el café y la poesía. 

(Frida Kahlo)



BUSCANDO LA SABIDURÍA


"Dejo su hogar para dar comienzo a un prolongado viaje en busca de la serenidad.
Así recorrió pueblos y ciudades; atravesó bosques y desiertos; visitó comunidades espirituales y monasterios; caminó junto a peregrinos y permaneció junto a ascetas en sus ermitas.
Buscaba sin tregua, dejando atrás la familia, el trabajo, los amigos y rutina cotidiana. Buscaba un maestro que pudiera impartirle una enseñanza para hallar la tan ansiada paz interior.
Por fin tuvo noticia de un sabio mentor espiritual y se dirigió hacia donde moraba.
Cuando se presentó ante el maestro, le dijo:
- Venerable mentor, he viajado incesantemente en busca de claves para hallar la serenidad interior. He dejado mi trabajo, mi familia, mis amigos…
Llevo meses y meses viajando por muchos países.
-¿Para qué tanto esfuerzo inútil? -le preguntó el maestro. ¡Qué gasto de tiempo y energía!
El buscador se quedó perplejo y desencantado.
- Pero, señor… -acertó a balbucear.
El maestro declaró:
-¿Tan ofuscada está tu mente que dejas un tesoro fabuloso y te vas a dar vueltas de aquí para allá?
Nada puedo entregarte ni enseñarte que no puedas obtener en tu vida cotidiana.
No tienes que dejar tu hogar, ni tus amigos, ni tu trabajo, ni tu vida habitual.
-Lo que tienes que dejar, y de una vez, es tu sentido de posesión, tu apego, tu visión incorrecta y tus engaños mentales.
Eso puedes hacerlo estando en tu casa, sin necesidad de abandonarlo todo, cuando lo que debes abandonar son los oscurecimientos de la mente.
Deja de dar vueltas, regresa a tu casa y emprende allí el trabajo interior que te conducirá hacia la paz que anhelas.

De: Ramiro A. Calle (Del libro de la serenidad)




QUE LA LUZ CREZCA EN TI


Hay algo que intuyes interiormente
y que no puedes explicar.
De repente te encuentras con mucha luz
que lo mismo desaparece hasta quedarte casi sin ella.
Es entonces cuando debes aprender a ser TU,
Aceptarte, observar tus errores
y no es agradable,
¡DUELE!
Hasta que decides hacer suelo.
Ves un camino que no quieres seguir por temor a lo desconocido
y te vuelves a caer desorientado por la mente,
son pruebas de fuego,
obstáculos, aprendizajes para descubrir tu verdadero
SER.
Observa la increíble belleza que hay en ti.
Acércate a tu verdadero
SER.
Al amor, a trascender, a ir más allá.
Tu luz nunca se extingue y atrae más luz.
Compartimos experiencias en varios niveles.
Fijamos nuestra misión para seguir ascendiendo.
Aunque llevamos estancados quizás demasiado tiempo
pero a cambio, también nos hemos nutrido de valiosas experiencias.
Distintas formas de vivir, sentir, amar,
percibir, caer, abrazar, buscar, encontrar,
apreciar, sanar, reinar, experimentar,
evolucionar continuamente...
Pero tu luz nunca cambia.
Si te crees tu papel
estarás dispuesto a luchar por una causa.
Te encontrarás como perdido,
creyendo ser justiciero o la víctima.
Y entonces se vibra en ira,
lucha, rabia, odio, dolor;
hasta que te das cuenta que nunca terminas.
Sólo se acaba cuando dejas de luchar
y aceptas lo que te llegue sin dañarte.
¿Quieres vibrar de forma diferente?
Tendrás que limpiar tus miedos y limitaciones
para permitir qué la luz crezca en ti.
Demos el paso y cambiemos de orientación.
Mira el libro de tu vida y comienza a escribir
CON LETRAS DE ORO.
Abandonemos la dualidad
Empecemos a mirar con una luz diferente.
Luz que es un auténtico tesoro,
pues no solo nuestro alimento es pan.
Observa como te impregnas de luz necesaria para el Ser
no hay que hacer nada extraordinario
para SER lo que ya ERES.
No hay que cambiar de lugar,
para querer SER lo que siempre has sido.
Un maravilloso SER que proveniente de la fuente,
viviendo extraordinarias experiencias.
Pero olvidamos que somos mucho más
y formamos parte de un todo, estando todos conectados.
NO te duermas,
¡DESPIERTA!




EN SU RECUERDO


Ellos se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores: discutían se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuestas.
Cuando la comunicación es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niega la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada.


*¿Qué sentido tiene vivir recordando cosas malas?
Hagamos que los momentos hermosos pasen mil veces por el corazón.

*"Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo"


*"Ella está en el horizonte...
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para que sirve la autopía?
Para eso sirve: para caminar"



*"Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable"

*"Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana"

*"RECORDAR: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón..."

*"Aprendí que se escribe por la otra punta del lápiz, la que tiene la goma de borrar"

*"Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: Unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen"

*"Libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, no quienes obedecen. Enseñar, es enseñar a dudar"

*"Al fin y al cabo, el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo"

*"Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro, que se me hubiera roto el corazón, de tanto usarlo"

*"Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas"


*"Los científicos dicen que estamos hechos de átomos pero a mi un pajarito me contó que estamos hechos de historias" 

*"Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos"

*"Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos"


*"Shakespeare había escrito que en este mundo los locos conducen a los ciegos, y cuatro siglos después los amos del mundo son locos enamorados de la muerte…"

*"Las guerras mienten, ninguna guerra tiene la honestidad de confesar, “yo mato para robar”.
























*"Un hombre del pueblo de Negua, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó: Que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. 
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos. 
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y de todos los colores.
Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. 
Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede miralos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. 

*"Me gustan las ojeras de tus ojos de no dormir por estar aprendiendo.
Me gusta tu cabello sin arreglar, porque tienes mejores cosas que hacer.
Me gusta que te quejes, porque se nota que piensas por ti misma.
Me gusta que vistas como quieras, porque sabes que tienes el derecho a hacerlo.
Me gusta que luches por lo que consideras correcto, no eres domesticada, y es lo que más me gusta.
Es que por todo eso que, me encantas..."

*Las guerras siempre invocan nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia. Y si por las dudas, tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y, en un inmenso matadero.
Uno se pregunta, ¿hasta cuándo?, ¿hasta cuándo la paz del mundo estará en manos de los que hacen el negocio de la guerra?, ¿hasta cuándo seguiremos creyendo que hemos nacido para el exterminio mutuo, y que el exterminio mutuo es nuestro destino?, ¿hasta cuándo? Si el mundo, este mundo merece ser otro mundo la marcha por la paz, merece millones y millones de pies.
Eduardo Galeano. Adhesión a la marcha por la paz y la no violencia




HABLA CONMIGO


Un hombre susurró: Dios, habla conmigo.

Y un ruiseñor comenzó a cantar…

Pero el hombre no oyó.

¡Entonces el hombre repitió:

Dios, habla conmigo!

Y el eco de un trueno, se oyó…

Mas el hombre fue incapaz de oír.

El hombre miró a su alrededor y dijo:

¡Dios, déjame verte!

Y una estrella brilló en el cielo…

Pero el hombre no la vio.

El hombre comenzó a gritar:

¡Dios, muéstrame un milagro!

Y un niño nació…

Mas el hombre no sintió el latir de la vida.

Entonces el hombre comenzó

a llorar y a desesperarse:

¡Dios, tócame y déjame saber

que estás aquí conmigo…!

Y una mariposa se posó

suavemente en su hombro…

El hombre espantó la mariposa con la mano y,

desilusionado, continuó su camino,

triste, sólo y con miedo.

(Desconozco su autor)



ESPOSAS MENTALES


Un habitante de un pequeño pueblo descubrió un día que sus manos estaban aprisionadas por unas esposas. Cómo llegó a estar esposado es algo que carece de importancia. Tal vez lo esposó un policía, quizás su mujer, no se sabe el porqué.
Lo importante es que de pronto se dio cuenta de que no podía utilizar libremente sus manos, de que estaba prisionero.Durante algún tiempo forcejeó con las esposas y la cadena que las unía, intentando liberarse.

Trató de sacar las manos de aquellos aros metálicos, pero todo lo que logró fueron magulladuras y heridas. Vencido y desesperado salió a las calles en busca de alguien que pudiese liberarlo. Aunque la mayoría de los que encontró le dieron consejos y algunos incluso intentaron soltarle las manos, sus esfuerzos sólo generaron mayores heridas, agravando su dolor, su pena y su aflicción. Muy pronto sus muñecas estuvieron tan inflamadas y ensangrentadas que dejó de pedir ayuda, aunque no podía soportar el constante dolor, ni tampoco su esclavitud.

Recorrió las calles desesperado hasta que, al pasar frente a la fragua de un herrero, observó cómo éste forjaba a martillazos una barra de hierro al rojo. Se detuvo un momento en la puerta mirando. Tal vez aquel hombre podría…

Cuando el herrero terminó el trabajo que estaba haciendo, levantó la vista y viendo sus esposas le dijo: "Ven amigo, yo puedo liberarte". Siguiendo sus instrucciones, el infortunado colocó las manos a ambos lados del yunque, quedando la cadena sobre él.

De un solo golpe, la cadena quedó partida. Dos golpes más y las esposas cayeron al suelo. Estaba libre, libre para caminar hacia el sol y el cielo abierto, libre para hacer todas las cosas que quisiera hacer. Podrá parecer extraño que nuestro hombre decidiese permanecer en aquella herrería, junto al carbón y al ruido. Sin embargo, eso es lo que hizo. Se quedó contemplando a su libertador, sintió hacia él una profunda reverencia y en su interior nació un enorme deseo de servir al hombre que lo había liberado tan fácilmente. Pensó que su misión era permanecer allí y trabajar. Así lo hizo, y se convirtió en un simple ayudante.

Libre de un tipo de cadenas, adoptó otras más profundas y permanentes: puso esposas a su mente. Sin embargo, había llegado allí buscando la libertad.

( Autor desconocido )




ENTRE LOBOS


Corría el año 1965, Marcos Rodríguez Pantoja tenía 19 años, pero hacía más de una década que no se sentaba frente a un ser humano que le ofrecía algo para comer.
Venía de pasar 12 años solo en medio de la sierra, con lobos, cabras, serpientes y otros animales como única compañía.
-"Los animales eran mi familia, mis amigos, todo"

Cuando era pequeño tendría unos 6 o 7 años, su padre, que se había vuelto a casar, lo vendió a un cabrero que se lo llevó a Sierra Morena, un lugar agreste y de difícil acceso en el sur de España, para ayudar a un viejo pastor a cuidar su rebaño.
Al poco tiempo el pastor murió y Marcos se quedó solo. 
Más asustado de la gente -después de años de maltratos que le propinaba su madrastra- que de la soledad del monte. 

Marcos nunca intentó regresar, hasta que lo encontró la Guardia Civil en el 65 y se lo llevó por la fuerza a Fuencaliente, un pequeño pueblo a los pies de Sierra Morena.
Aunque ya han pasado casi 50 años, Marcos todavía recuerda su paso por la sierra y el impacto que le produjo el regreso.

-En el monte "Al principio yo lo pasé muy mal. No sabía qué comer, le tenía miedo a los animales y al viejo. Pero después nos hicimos amigos. Así fue como empecé a sentirme muy bien. "Para mí aquello era la gloria porque ya no me pegaban palizas".

Lo poco que le enseñó el pastor antes de morir fue suficiente para que no pasase hambre. Aprendió a cazar conejos y perdices con trampas hechas de palillos y hojas, y a despellejar a los animales para aprovechar su carne y su piel.

-"Para comer me guiaba por los bichos. Lo que comían ellos lo comía yo". 
"Los jabalíes comían unas patatas que estaban enterradas. Las encuentran porque las huelen. Cuando iban a desenterrarlas yo les tiraba una piedra, ellos se escapaban y entonces yo robaba las patatas".

(Librado a su suerte, Marcos estableció un vínculo especial con los animales).


-"Un día me metí en una lobera a jugar con unos cachorritos que vivían allí y me quedé dormido. Cuando desperté, la loba estaba cortando carne de ciervo para los cachorros. Yo traté de quitarle un pedazo, porque también tenía hambre y me pegó un zarpazo"
"Cuando terminó de alimentar a sus cachorros, me miró y me tiró un trozo de carne. No quería tocarlo porque pensé que me iría a atacar, pero me lo fue acercando con el hocico. Lo cogí, lo comí y ella se me acercó. Pensé que me iba a morder, pero sacó la lengua y me empezó a lamer. Después de eso, ya era uno más de la familia. Íbamos a todos lados juntos", recuerda.

Marcos cuenta además que tenía una serpiente como compañera. 
-"Vivía conmigo en la cueva de una mina abandonada. La crié de pequeñita. Le había puesto unas ramitas para hacerle un nido y le daba leche de las cabras.

-"Me sentía un hombre feliz porque tenía todo lo que quería, yo no conocía otra cosa. Yo me sentía solo cuando no sentía a los bichos, porque por la noche siempre hay un bicho que canta”. Se pone a imitar el sonido del ciervo, el zorro, el búho y otros animales que le hacían compañía.
-Cuando contestaban, "yo me iba a dormir tranquilo porque sabía que no me habían dejado solo".


¿Pueden acaso los lobos y los hombres ser "amigos" o las serpientes "fieles protectoras"?

"Lo que ocurre es que Marcos no cuenta lo que sucedió, sino lo que él cree que sucedió”, señala Gabriel Janer Manila, escritor y antropólogo de la Universidad de las Islas Baleares, en España. 

Hizo su tesis sobre el caso de Marcos y 30 años más tarde publicó una novela juvenil sobre su vida.

"Pero eso es lo que hacemos todos: presentamos nuestra visión de los hechos".

"Cuando Marcos ve una serpiente y le da leche, y luego la serpiente vuelve, él dice que es su amiga. La serpiente no es su 'amiga'. Va porque él le da leche. Él dice 'ella me protege' porque está contando lo que él cree que ha sucedido”.
Y esta forma de interpretar los hechos, su imaginación -y su inteligencia-, fue lo que le permitió sobrevivir en la soledad de la sierra, explica el antropólogo.

No hay que olvidar tampoco que conocía muy bien el entorno, agrega. "Ya llevaba un adiestramiento en las formas de vida de allí. Vivía con sus padres en pleno bosque. Hacían carbón y le obligaban a recoger bellotas todos los días".



Fue gracias a Janer Manila que el caso de Marcos se dio a conocer. 
Después de toparse con la historia por casualidad se entregó a estudiarla de lleno.
Janer Manila escuchó y filmó a Marcos diez años después de que regresara de la sierra. En las grabaciones se ve a un hombre joven describiendo con candidez sus aventuras, aliviado de que por fin alguien quisiera escucharlo.

- "Mi primera impresión fue de asombro. Era un joven agradable con ganas de comunicarse con la gente, a pesar de sus limitaciones. Había empezado a decepcionarse de las personas y a descubrir que muchas no eran inocentes", recuerda.
"Pero al principio, cuando la oí, no me la creía. Pensaba: 'no puede ser'. Pero el relato era tan coherente y tan bien contado, y además, cada vez que volvía a contarlo usaba las mismas palabras. Así que yo me dije 'tengo que verificar todo esto'".

Tras finalizar su grabación con Marcos, Janer Manila viajó a los lugares que él le había nombrado y habló con la gente que lo conoció.
Muchos no quisieron hablar por temor a que quedara en evidencia la injusticia que se había cometido contra Marcos, ofrecieron un testimonio clave que le permitió al antropólogo corroborar la veracidad de varias partes de la historia.

- "Hablé con gente que lo había tratado cuando lo encontraron, con las personas que lo acogieron en su casa, con la empleada que lo bañó por primera vez, con el seminarista que se ocupó de él... Toda esta gente me describía su forma de ser, destacaban su carácter salvaje, su ignorancia del mundo social y su incapacidad para cumplir con ninguna regla en un juego. 

El relato coincidía con el de Marcos", afirma Janer Manila.
- "Cuando lo he visto contar su historia después", dice en referencia a las entrevistas que Marcos dio hace algunos años después del estreno en 2010 de la película "Entrelobos" de Gerardo Olivares, inspirada en su historia, "él no ha cambiado su relato".


LO QUE COMENTAN LOS EXPERTOS

Gabriel Janer Manila, antropólogo: "Marcos rompió su vínculo con la sociedad en un momento clave. Un niño necesita recibir los estímulos necesarios para crecer en todos los sentidos, en inteligencia, afectividad, imaginación... Marcos no pudo recibirlos y por eso hay aspectos de su personalidad que están bloqueados a consecuencia de la marginación. Podrá tener unas relaciones sociales mas o menos agradables o ser feliz, pero no se va a recuperar nunca".

Héctor Rifá Burrull, psicólogo de la Universidad de Oviedo que trató a la niña salvaje de Camboya: "Depende de cuáles hayan sido las carencias y a qué edad se han producido: no hay un manual de recuperación; en cualquier caso, hace falta promover mucho la comunicación y la mutua empatía, que serán las bases previas de cualquier aprendizaje... y ya solamente este objetivo requiere mucho tiempo y dedicación especializada".

Anneliese Dörr, psicóloga de la Universidad de Chile: Una persona que ha vivido una experiencia similar a la de Marcos puede reincorporarse "desde su diversidad, pero no desde las expectativas de las sociedad, encontrando un nicho donde se pueda reinsertar. Es decir, no en el mundo competitivo, individualista occidental, sino en un contexto más comunitario que no le exija las destrezas propias del mundo occidental, para el cual no tiene las herramientas necesarias".


Deseaba acercar a los lectores esta gran historia de Marcos Rodríguez Pantoja que me ha conmovido y asombrado.

Recopilado de la web 


CRECER ES OPCIONAL



En el primer día de facultad, el profesor se nos presento y nos desafió a que nosotros nos presentáramos a algún otro alumno que no conociéramos todavía.

Yo permanecí de pie mirando a mí alrededor, cuando una mano cálida y dulce se apoya sobre mi hombro. Al darme la vuelta, veo una pequeña señora, con una sonrisa que iluminaba todo su ser. Ella me dijo: - Hola chico. Soy Rosa y tengo 87 años de edad. Te puedo dar un abrazo. Yo le respondí, con una voz de felicidad: Claro que puedes. Y ella me dio un gigantesco apretón.
-¿Porque estas en la facultad a tan tierna e inocente edad?- pregunte.
Ella me respondió bromeando: -Estoy aquí para encontrar un marido joven, con mucho dinero, casarme, tener algunos hijos y luego jubilarme y poder viajar a todos los lugares que en este momento no puedo ir.
Estas bromeando- le dije.
Tenía curiosidad por saber lo que la había motivado a entrar en ese desafió a su edad, y ella dijo: -Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora lo estoy haciendo, no quiero dejar un sueño sin cumplir.
Después de clases caminamos hasta el edificio de la Unión de Estudiantes y compartimos un pastel de chocolate. Nos hicimos amigos instantáneamente.

Todos los días en los próximos tres meses tendríamos clases juntos y hablaríamos sin parar.


Permanecí siempre extasiado escuchando aquella “máquina del tiempo” compartir su experiencia y sabiduría conmigo.

En el transcurso del año, Rosa se volvió un icono en el campus universitario, y hacía amigos fácilmente, donde quiera que fuese.
Adoraba vestirse bien y gozaba con la atención que le daban los otros estudiantes. ¡Ella, verdaderamente, disfrutaba de la vida!


Al final del semestre invitamos a Rosa para hablar en nuestro banquete de fútbol, y jamás olvidaré lo que ella nos enseño ese día, y desde que la conocí.
Fue presentada, y con una multitud de halagos, paso a decir unas palabras.

Al subirse al podio se le fue de la mano tres de las cinco hojas que había preparado para el discurso.

Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente:
-"Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! ... Nunca conseguiré colocar mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablar a ustedes sobre aquello que sé".

Existen algunos secretos para continuar jóvenes, felices y exitosos.
Es necesario reír y encontrar el humor en cada día.
Es necesario tener un sueño. Cuando se pierden los sueños, uno muere.
Hay tantas personas muertas y no se dan cuenta.
Hay una enorme diferencia entre envejecer y crecer.
Si tienes 19 años y te quedas acostado en la cama, sin hacer nada productivo, llegaras a los 20 años. Si yo tengo 87 años y me quedo por un año sin hacer cosa alguna, llegare a los 88 años.
Cualquier persona consigue envejecer. Eso no exige talento ni habilidad.
"La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad."
"Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer."
"Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son aquellas que tienen remordimientos".
Ella concluyó su discurso animándonos a estudiar poesía y a practicarlas en nuestra vida diaria. 


Al finar del año Rosa termino el último periodo de la facultad que había comenzado tiempo atrás. 

Una semana después de su graduación, Rosa murió tranquilamente en su sueño.
Más de 2000 alumnos de la facultad fueron a su funeral, en honor a la maravillosa mujer que nos dejó su sabiduría. Que soñó y no dejo de soñar. Que murió con la tranquilidad de haber cumplido su sueño.

Dejando el ejemplo que nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser.

"ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL"

P.D. Esta es una historia real que sucedió en la Universidad de Antioquia Medellín.

Desconozco su autor


PRIMERO YO



Hoy me miré por primera vez.

Hoy me detuve en el espejo de mi baño y vi a una mujer mayor sin sueños con la rutina de toda la vida y me di cuenta que me había levantado quince minutos más temprano que nunca.
Me había olvidado cuando como fugazmente despertaba hace unos años antes sonriente y me animaba diciendo que ese día seria un día excelente, mejor que el anterior.
Precisamente no recuerdo cuando cambio eso por despertar atrasada, desesperada por el tiempo, por los pendientes... 

Empecé a no ir a los salones de belleza con la misma frecuencia porque el dinero lo ocupaba para otra buena actividad familiar. 

No tengo más de cuarenta y cinco años pero me siento de noventa, desesperada porque no he realizado muchas cosas, pero esas cosas ya no son los sueños de antes.

Hoy me desperté quince minutos antes de mi vieja rutina, recordé que mi esposo tuvo una reunión de trabajo, se fue y ni me avisó.
Hoy recordé que mi hijo de doce años no me obedece, el de dieciocho dice que soy ridícula porque no soy hombre como él y mi hija de quince años solo me llama cuando necesita algo.

Estoy segura que todos saben que los amo, pero… ¿cómo me pueden valorar si yo no me valoro a mí misma, si no me acepto como soy; cómo me pueden amar si yo no lo he hecho?
Es por eso que a partir de hoy primero soy yo y no es porque sea egoísta. 

Es por eso que quiero compartirlo con ustedes.

Levántate quince minutos antes, mírate al espejo y pregúntate a ti misma
¿A quién ves…? ¿Te gusta esa mujer o deseas ser otra…?
Nunca es tarde para cambiar, tarde sería la muerte.

Ese "hoy" fue hace dos años y las cosas han cambiado mucho; no ha sido fácil, por supuesto que no.
Me costó levantarme temprano para cepillarme bien el cabello y arreglarme como  si fuera a ir a trabajar.
Renuncié a mi trabajo de quince años y aun lo extraño.
Empecé a ir al gimnasio, los primeros meses fue un fracaso pero luego bajé de peso.
Cambie mi forma de vestir y hasta mi esposo asombrado me invitó un día cenar para ver si nuestro matrimonio continuaba bien o si tenía un amante. Le dije sin vacilar, si tengo otro amor que me llena completamente, ese amor soy yo. 


Bueno… ¿qué más les puedo decir…?
 
Soy otra porque ahora primero soy yo.

Nos pasa que de pronto un día miramos de reojo en una vidriera y vemos reflejada una imagen que no es la nuestra y nos vemos recordando a aquella mujer que fuimos y que sin sentirlo hemos ido sepultando lentamente. 
Presenciamos su lenta agonía y no hicimos nada para revivirla.

La pareja, la familia, los hijos, el gato, el perro, el canario, la casa, las compras, el trabajo, el auto, la limpieza, las camas bien arregladas, el orden... 
Allí debajo existe una mujer que dice: ¡socorro! 
Que se mueve con amor, sensibilidad, con vocación pero dejó lentamente que todo le supere y se quedó allí, en ese lugar, viendo pasar la vida de los otros y que ha ido olvidándose de sí misma.

Tenemos que revivir a esa mujer y que diga: ¡Presente! todos los días, aquí estoy yo.
No significa que sea egoísta. Primero Yo y eso es lo único que importa.
Intentemos recuperar a esa mujer bella que nos hace sentir segura.

Desterremos culpas, y si el desayuno, el almuerzo, la merienda o la cena se demora un poco por estar poniéndonos guapas, pensemos que ese cuidado es a nosotras mismas; esa dedicación, ese amor, será la medicina mágica que hará que nuestra autoestima crezca.

Si nuestra autoestima no está bien, nada está bien en nuestra vida y por ello dejamos que otro nos desvalorice y nos desprecie.

Primero yo. Mi vida es como una piedra preciosa, soy yo la única que puede hacer que destaque por su brillo o dejar que se apague para siempre.  

Desconozco su autor