FELICIDAD COMO FILOSOFÍA



Sufrimos más con lo que nos imaginamos que con lo que en realidad sucede.

La calidad de tu vida nunca excederá la calidad de tus pensamientos,
cambia tus pensamientos y cambiará tu vida...

Cada célula de tu cuerpo reacciona a todo lo que le dice tu mente...

La negatividad es una de las razones que más debilitan el sistema inmunológico...

La vida, se vuelve más fácil cuando apartas de ésta a la gente negativa. 


Cuando nos apartamos de personas complicadas, hasta la salud mejora. 

Lo único imposible es aquello que no intentas...

Haz que tu sonrisa cambie el mundo, pero nunca dejes que el mundo cambie tu sonrisa. 

Jamás esperes un resultado positivo teniendo una actitud negativa...

No conviertas un mal momento en un mal día. 

Una persona positiva convierte sus problemas en retos, nunca en obstáculos...

Se necesita una sola persona para ser feliz; tú y solamente tú, puedes cambiar tu vida...

No seas de los que esperan toda la semana a que sea viernes, 

todo el año a que sean vacaciones o toda una vida para ser feliz, 
disfruta cada día de tu vida...

La única diferencia entre un buen día o un mal día es tu actitud...

La vida te ha regalado un nuevo día para que lo rellenes de momentos felices...

Un pensamiento positivo por la mañana puede cambiar tu día por completo. 

Una semana feliz solo se consigue día a día..

No es que las personas felices sean agradecidas… 
las personas agradecidas serán las felices. 

La felicidad es como nosotros la interpretemos, 
así que siempre positividad acompañada de una sonrisa 
y hagamos que sea como una epidemia que se contagia y se propaga...

Yo, no pretendo cambiar el mundo, pero en el pedacito que me tocó vivir, 
quiero hacer la diferencia...

La felicidad no es un destino, 

es la actitud con la que se viaja por la vida...

Cuidando mi interior para que la luz no oscurezca 
y cuidando mis pensamientos y sentimientos para no cerrar mi corazón.

¡Aquí y ahora… decido ser feliz!






















ACTITUD Y FELICIDAD (EMILIO DURÓ)


“¡Dale a la vida alegría, pasión, entusiasmo!”

Esta es la frase más repetida por Emilio Duró en sus conferencias.

Economista, empresario, consultor y consejero de empresas... desde hace más de 25 años.

No es un conferenciante cualquiera: con gestos acelerados y palabras atropelladas que resuenan con fuerza en la conciencia de los participantes, representa su mensaje que tiene muy claro.

Lo que nos cuenta lo fundamenta en una base científica, con teorías de genética y física cuántica.

Éstas son los puntos clave de su discurso:

Es seguro que nos vamos a morir, nuestra existencia es limitada y cada día vamos a peor.

Da igual la edad que tengas, pero de aquí a diez años estarás peor, y de aquí a veinte, peor. “Hoy estoy peor que ayer, pero mejor que mañana”.

Nos propone que hagamos la cuenta de los días que nos quedan de vida: es la mejor forma de valorar el ahora. Así que estamos en el mejor de los días que nos quedan. De modo que, para el tiempo que te queda, o llenas tu vida de felicidad o te conviertes en un muerto viviente.

Nuestro "Yo" es insignificante para la inmensidad del universo. 

Creemos que todos los “marrones” nos caen a nosotros, pero no somos tan importantes como para que el universo concentre todos los “marrones” en nosotros. Basta ya de quejarse.

La vida ahora es diferente a la de antes. El incremento de la esperanza de vida nos obliga a replantearnos los objetivos marcados y nuestros actos. Es muy difícil que tú estés con tu pareja 80 años si no te apasiona.

Para apasionarte tiene que ser intelectualmente activ@, sorprenderte cada día.
Ser alegre, optimista y poniéndole pasión a la vida.

Los humanos tenemos tres cerebros: el reptiliano, que se encarga de las tareas primarias; el córtex, para las funciones racionales; y el límbico, que se encarga de las emociones. 
Existen métodos para desarrollar nuestro cerebro límbico, que es donde está la felicidad. 

Hay una parte genética y una parte que se aprende en los primeros tres años. 

El problema es que hemos alargado la vida pero no hemos sabido llenarla de contenido. Vivimos en el mejor tiempo posible, pero somos menos felices. Pero esto se puede cambiar. Tiene mucho que ver con la actitud frente a la vida.

La realidad que vemos es relativa, que nosotros vemos lo que queremos ver. 
¿Por qué no ver la vida con una actitud más positiva? 
Podemos dirigir nuestra vida, pero para ello debemos conocernos, saber dónde queremos ir y querer emprender el camino. Por lo tanto, debemos saber que la felicidad reside en uno mismo.

Existen estudios de física cuántica que demuestran que todo, absolutamente todo, ocurre por una causa, que no existe el azar. Todo lo que pensamos repercute en nuestras vidas, que todo funciona como una gran red, que nuestros pensamientos condicionan nuestras vidas. ¿Cómo son tus pensamientos?


Receta de la felicidad

Su receta de felicidad está basada en cuatro pilares:

La salud: Mantenernos en forma, alimentarnos de forma sana y cuidarnos. 
Hacer deporte desde hoy, todos los días, porque tu cuerpo a partir de los 40 años va en picado hacia abajo.

El componente emocional: La familia, los amigos, el trabajo y la forma de ver la vida.
La gente alegre es más feliz. Insiste en la manifestación de las emociones: canta, baila, abraza, ríe, llora, muestra tus sentimientos.

El conocimiento: Desarrollar la mente: no dejes de estudiar, de leer, de aprender y de desaprender, cultiva y enriquece el cerebro.

En el componente espiritual: Cultivar el espíritu, hacer técnicas de relajación, de respiración. Meditar.


Emilio Duró es una persona que levanta las piedras, la manera que tiene de transmitir, su ironía, la capacidad de provocar la carcajada, no deja indiferente a nadie.

Tiene un optimismo realmente contagioso.


Algunas de sus frases de sus conferencias:
  • La depresión es la primera causa de muerte en el mundo occidental.
  • El cerebro ve lo que las emociones quieren
  • El problema es que estamos aprendiendo a poner años a la vida pero no vida a los años.
  • El primer problema que tiene la gente es la negación de la realidad.
  • Si tenéis que educar a vuestros hijos hacedlo en amor, en entusiasmo, en vida. En los colegios no se enseña esto.
  • El 99% de todo lo que preocupa a la gente son cosas que no han pasado nunca ni pasarán.
  • Tu mente atrae aquello en lo que piensas. Cuidado en lo que pensáis.
  • La mente no distingue de realidad o de ficción.
  • Es imposible estar triste si estiráis los hombros para atrás, si saltáis, si cerráis el puño.
  • El 80% del éxito en la vida viene de tu forma de ver la vida, de tus actitudes, y menos del 10% de tus conocimientos.
  • Nadie es racional, utilizáis la razón para justificar lo que sentís.
  • La mayoría de la gente hace lo de siempre y no entiende que le pase lo de siempre.
  • Cuando tienes un motivo no hay quien pueda contigo.
  • Seguid a vuestro corazón, nunca os traicionará.
  • ¿Por qué hay gente que esté donde esté se lo pasa bien y gente que esté donde esté te amarga la vida?
  • La gente me pregunta, ¿me echarán?, ¡sí!, la duda es cuándo.
  • Un sabio decía: “No te preocupes demasiado por la vida que nadie sale vivo de ella”.
  • Vivimos en un mundo en el que la gente ha dejado de reír, de tener pasión, te amargan la vida.
  • Lo más importante en la vida, vuestro hijo, vuestra familia, vuestros seres queridos, nada lo hemos escogido con la razón.
  • Lo que te hace fracasar en la vida nunca es la razón, la muerte de un ser querido, la muerte del padre o la madre, si tu papa o tu mama tiene alzheimer, si tu hijo no es buena persona, esto es lo que nos destrozan la vida.
  • Todos los que estáis aquí pensáis que la vida es racional, os equivocáis.
  • La gente fracasa porque en un momento determinado pierde las ganas de vivir, pierde la ilusión, pierde las ganas de levantarse por la mañana.
  • La depresión viene básicamente de la ansiedad, la gente se pasa la vida corriendo, no tiene ni puñetera idea adonde corre pero corre; la gente corre, le da un infarto a alguien y pide que le dejen hacer unas llamadas que tiene unas cosas pendientes.
  • Llevo 20 años intentando enseñar a la gente a vivir, yo intento estudiar a aquella gente que es feliz, que tiene alegría, que tiene entusiasmo, que desprende vida, aquel tipo de gente que cada vez que estás con ellos sales motivado.
  • Las energías se copian, hay gente que descarga energía y gente que te la carga. Hay gente que cada vez que estás con ellos te amargan la vida, inclusive sin hablar llegas hundido a casa. Y hay gente que cuando estas con ellos llegas con vida a casa.
  • Los niños aprenden por imitación. 
  • Estoy aquí para que la poca vida que os queda la aprovechéis.
  • La vida te da las cartas, tú no puedes decir que cartas pero sí que puedes decidir cómo jugarlas.
  • Nadie te puede amargar la vida, eres tu el que decide. Una persona te puede insultar, como te afecte depende de ti.
  • El hecho de reír incrementa el 25% la memoria.
  • El envejecimiento tiene mucho que ver con la forma de respirar, con la forma física.
  • La principal causa de fracaso de la vida es miedo.
  • El primer problema que tiene la gente es la negación de la realidad.
  • Si tenéis menos ganas de vivir, el cerebro os está avisando que la vida que lleváis no es la que os conviene, y os avisará durante un tiempo, y si no le hacéis caso, el cerebro tomará decisiones drásticas
  • La gente optimista y feliz, rinde entre un 60 y un 100% más.
  • La característica principal de la gente que triunfa en la vida es el coeficiente de optimismo.
  • Aquellos que estáis perdiendo la pasión cuanto antes tomad decisiones rápidas en la vida.
  • El problema de las depresiones es que muy poca gente sale de ella.
  • Uno de los motivos de la depresión es la tristeza maligna.
  • El ser humano es el único ser con la capacidad de joderse la vida.
  • El 99% de todo lo que preocupa a la gente son cosas que no han pasado nunca ni pasarán.
  • La gente se preocupa por el futuro y el pasado y ha dejado de vivir el presente.
  • La felicidad nunca viene de conseguir algo, la felicidad viene de tener motivos para levantarse por la mañana.
  • El 97% de la gente no sabe por qué se levanta por las mañanas, no sabe por qué vive.
  • Todo persona que tiene un por qué vivir encuentra un cómo. Cualquier persona que no tiene un por qué vivir es imposible que encuentre un cómo.
  • Tenéis que cambiar la vida cuanto antes. Os quedan 40, 50, 60 años de vida, no los vendáis.
  • Seguid vuestro corazón, no os dejéis comprar la vida.
  • No podéis tener familias felices si no sois felices.
  • La gente crítica se junta y come junta. Los amargados salen juntos.
  • Atraemos aquella gente que es como nosotros. La gente que es negativa atrae a la gente negativa.
  • La mente no distingue de realidad o de ficción. El ser humano es el único animal en el mundo que con sólo pensar en algo lo sufre igual que si le estuviera pasando.
  • A cierta edad no podemos transmitir conocimiento, lo único que podemos transmitir es alegría, entusiasmo, la actitud frente a la adversidad, porque la vida ya la hemos vivido.
  • Las actitudes se aprenden, también la alegría, el ser comunicador, el ser trabajador, el ser entusiasta, el tener ganas de vivir, el ser responsable…
  • El 80% del éxito en la vida viene de tu forma de ver la vida, de tus actitudes, y menos del 10% de tus conocimientos.
  • Pasamos por el colegio y no nos dan una puñetera hora de actitudes y sólo te dan horas de conocimientos.
  • Por eso hay gente que tiene 5 carreras universitarias y no hay nadie que le trague y hay gente que no tiene ningún estudio y es maravillosa. Por eso hay gente que sin ningún conocimiento, le pone pasión y tiene éxito.
  • Yo hago esto porque de tanto hacer el papel de que la vida te va bien te conviertes en el personaje que interpretas.
  • El que está quemado en su empresa está quemado en su casa, la vida no va por trozos.
  • Nadie es racional, utilizáis la razón para justificar lo que sentís.
  • La mente sólo ve lo que quiere.
  • La realidad no existe, la realidad la creáis vosotros, la crea tu mente, los que veáis crisis sólo veréis crisis y los que veías oportunidades sólo veréis oportunidades. Esto significa que no existe una realidad.
  • A partir de ahora cuando tengáis desgracias en la vida pensad por qué os pasa, porque seguro que al final de la vida todo encajará.
  • Cuando miras hacia delante no sabes por qué te pasan las cosas pero cuando miras hacia atrás te das cuenta del por que de muchas cosas.
  • Cuando tengas un problema pregúntate: ¿qué puedo aprender? dirige tu vida.   
  • El que va de víctima no puede cambiar.
  • Cuando uno sabe que se va a morir le pierde el miedo a todo, a lo que dirán, a lo que pensarán o a lo que pueda pasar, porque llegó sin nada y se va sin nada, por eso no hay derecho a que no llevéis una vida apasionante y a ser como a ti te gustaría ser.
  • Cuando tengáis un problema pensad qué vais a morir y se van todos los miedos.
  • Eres libre para elegir tus opciones aunque sólo tú las entiendas.
  • No temas a los retos.
  • Acuérdate de saber siempre lo que quieres.
  • El secreto está en no tener miedo a equivocarnos.
  • Ten paciencia para encontrar el momento exacto.
  • Congratúlate de tus logros.
  • El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.
  • El problema es que la gente ha dejado de soñar, la gente ya no tiene sueños, volved a soñar.
  • ...


20 REGLAS BÁSICAS PARA DESPUÉS DE LOS 60



20 REGLAS BÁSICAS PARA DESPUÉS DE LOS 60

1. Es hora de usar el dinero que ahorraste durante toda tu vida.
Usarlo para ti, no para guardarlo para que lo disfruten los que no conocen el sacrificio de haberlo conseguido, generalmente personas que ni siquiera son de la familia: yernos y nueras. Recuerda que no hay nada más peligroso que un yerno con ideas. ¡Cuidado!: no es época de inversiones por maravillosas que parezcan, solo te traerán angustias y esta época es para tener mucha paz y tranquilidad.

2. Deja de preocuparte con la situación financiera de hijos y nietos.
No te sientas culpable de gastar tu dinero en ti mismo. Probablemente, tú ya les ofreciste todo lo que te fue posible en la infancia y juventud, como una buena educación. Ahora por tanto, la responsabilidad es de ellos.

3. Ya no es época de sostener a nadie de tu familia.
Sé un poco egoísta, aunque no usurero.

4. Ten una vida saludable, sin grandes esfuerzos físicos.
Haz gimnasia moderada y aliméntate bien.

5. Compra siempre lo mejor y mas fino, al fin y al cabo es para ti.
Recuerda que en esta época, un objetivo clave es gastarse el dinero en ti, en tus gustos y caprichos. Después de muerto el dinero solo genera odios y rencores.

6. Nada de angustiarse por poca cosa.
En la vida todo pasa, ya sean los buenos momentos, que deben ser recordados, o los malos, que deben ser rápidamente olvidados.

7. Independiente de la edad, mantén vivo el amor siempre.

8. Sé en todo momento limpio.
Toma un baño diario, sé vanidoso, frecuenta al peluquero, arréglate las uñas, ve al dermatólogo, al dentista, y usa perfumes y cremas con moderación. Ya que ahora no eres guapísimo, que estés por lo menos bien cuidado.

9. Nada de ser muy moderno, intenta ser clásico.
Es triste ver gente mayor con peinados y atuendos hechos para jovencitos.

10. Mantente siempre actualizado.
Lee libros y periódicos, oye la radio, ve buenos programas en la TV, entra en internet, envía y responde e-mails, llama a los amigos.

11. Respeta la opinión de los jóvenes.
A pesar que a veces puedan estar equivocados.

12. Jamás uses la expresión “en mis tiempos”.
Tu tiempo es hoy.

13. No caigas en la tentación de vivir con los hijos o nietos.
Aunque de vez en cuando vayas unos días como invitado. Consigue más bien una persona que te acompañe y colabore con las tareas del hogar y sólo cuando ya no puedas hacerlo tú.

14. Cultiva un “hobby”.
Como viajar, caminar, cocinar, leer, danzar, criar un gato, un cachorro, cuidar de plantas, jugar a las cartas, golf, navegar por Internet, pintar, ser voluntario o coleccionar algo. Haz lo que te guste y lo que tus recursos te permitan.

15. Acepta todas las invitaciones.
De bautizo, cumpleaños, boda, comunión, asiste a conferencias... Visita museos, ve al campo... lo importante es salir de casa por un rato. Pero no te disgustes si no te invitan, porque a veces no se puede. Seguramente cuando eras joven tampoco invitabas a tus padres a TODO.

16. Habla poco y escucha más.Pues tu vida y tu pasado sólo te interesan a ti. Si alguien te pregunta sobre esos asuntos, se breve y procura hablar de cosas buenas y agradables. Jamás te lamentes de algo. Habla en tono bajo y con cortesía. No critiques nada, acepta las situaciones tal como son. Todo es pasajero.

17. Los dolores y las molestias estarán siempre presentes.
No las vuelvas más problemáticas de lo que son hablando sobre ellas. Trata de minimizarlas. Al fin y al cabo te afectan solamente a ti y son problemas tuyos y de tus médicos.

18. No permanezcas tan apegado a la religión ahora de viejo.
Rezando e implorando todo el tiempo como un fanático. Lo bueno es que en breve, podrás hacer tus pedidos personalmente.

19. Ríe, ríe mucho, ríe de todo.
Tienes mucha suerte, has tenido una vida, una larga vida, y la muerte será solamente una nueva etapa incierta, así como fue incierta toda tu vida.

20. Si alguien te dice que no haces nada de importancia, no te preocupes.
Lo más importante ya fue hecho: tú y tu historia, buena o mala, ya sucedió.


(DESCONOZCO EL AUTOR)



¿QUÉ ES EL AMOR?


- Maestra… ¿qué es el amor?
La maestra sintió que los niños merecían una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. 
Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. 
Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
- Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.

El primer alumno respondió:
- Yo traje esta flor… ¿no es bonita?
A continuación, otro alumno dijo:
- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.
Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. 
Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.

La maestra se dirigió a ella:
- Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Lo siento, señorita, vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. 
Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. 
Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?

La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.

El amor es algo que se siente.
Hay que tener sensibilidad para vivirlo.



TOTALMENTE PAGADO


Una tarde, un pequeño se acerco a su madre, que preparaba el almuerzo, 
y le entrego una hoja de papel en la que había algo escrito…..

Después de secarse las manos en el delantal, ella leyó lo que decía…

Por cortar el césped: 0.50
Por limpiar mi cuarto esta semana: 1.00
Por ir a hacer el recado en tu lugar: 0.50
Por cuidar a mi hermano mientras ibas de compras al mercado: 0.50
Por sacar la basura: 1.00
Por tener una libreta con buenas notas: 5.00
Por limpiar y barrer el patio: 2.00
Total : 10.50

La madre miro al niño con fijeza; él aguardaba, lleno de expectativa.

Entonces ella tomo lápiz, y en el dorso de la misma hoja escribió:

Por llevarte 9 meses en mi barriga: NADA
Por tantas noches de desvelo, curarte y rezar por ti: NADA
Por los problemas y el llanto que me has causado: NADA
Por el miedo y las preocupaciones que me esperan: NADA
Por las comidas, ropas y juguetes: NADA
Por limpiarte la nariz: NADA
COSTO TOTAL DE MI AMOR: NADA

Cuando el hijo terminó de leer lo que había escrito su madre, 
tenia los ojos llenos de lagrimas.

La miro a los ojos y le dijo:
—TE QUIERO MUCHO, MAMÁ…
Luego tomó el lápiz y escribió:
—TOTALMENTE PAGADO



EL TESORO DE LA VIDA


"El tesoro de la vida" 

Ya que no todos llegamos a los 90 años, merece la pena dedicar unos minutos a leer estas reflexiones, de una persona de esa edad, con las lecciones que le enseñó la vida.


La vida no es justa, pero aún así es buena.

La vida es demasiado corta para perder el tiempo lamentándose.

No cuestiones la vida, 
sólo vívela y aprovecharla al máximo hoy.

Tú trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. 
Tus amigos y tu familia sí. 
Mantente en contacto.

No tienes que ganar cada discusión. 
Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

Llora con alguien. 
Alivia más que llorar sólo.

Haz las paces con tu pasado para que no estropees tu presente.

No compares tu vida con la de otros. 
No tienes ni idea de cómo es su travesía.

Si juntáramos nuestros problemas y viéramos todos los de los demás, 
nos quedaríamos con los nuestros.

No te Incumbe lo que otras personas piensen de ti. 
Ni te preocupes de eso.

La envidia es una pérdida de tiempo. 
Tú ya tienes todo lo que necesitas.

Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.

Enciende las velas, ponte la lencería cara, utiliza las sábanas más bonitas....
No las guardes para una ocasión especial.
Hoy es ese día especial.

Sal todos los días. 
Los milagros están esperando en todas partes.

No importa cómo te sientas.... 
arréglate y preséntate.

Cuando se trata de conseguir aquello que amas en la vida, 
no aceptes un "no" por respuesta.

Se excéntrico ahora. 
No esperes a serlo de viejo.

El órgano sexual más importante es el cerebro.

Perdónales todo a todos.

No te tomes nada tan en serio. 
El tiempo sana casi todo.

Por más buena o mala que sea una situación... 
algún día cambiará.

Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.

La vida no está envuelta en un lazo, 
pero continúa siendo un regalo.

Lo mejor está aún por llegar..... 
Fe y adelante.

"Los Amigos son la Familia que nosotros mismos escogemos”

(Regina Brett)


TIENES UNA AMIGA


TIENES UNA AMIGA 

Cuando estés triste 
y preocupad@
Y necesites algo 
de cuidado amoroso 
Y nada, nada esté bien 
Cierra tus ojos 
y piensa en mí 
Y pronto estaré ahí 
Para iluminar incluso 
tu noche más obscura 

Tu solo grita mi nombre 
Y tu sabes que 
donde sea que esté 
Vendré corriendo 
a verte otra vez 
Invierno, primavera, 
verano u otoño. 
Todo lo que tienes 
que hacer es llamar 
Y estaré ahí.
Tienes una amiga 

Si el cielo sobre ti 
Se hace más oscuro 
y se llena de nubes 
Y ese viejo viento del 
norte empieza a soplar 
Mantén la calma 
Y llámame en voz alta 
Pronto me escucharás 
golpeando a tu puerta 

Tu solo grita mi nombre 
Y tu sabes que 
donde sea que esté 
Vendré corriendo 
a verte otra vez 
Invierno, primavera, 
verano u otoño 
Todo lo que tienes 
que hacer es llamar 
Y estaré ahí 
¿No es bueno saber 
que tienes una amiga? 

Cuando la gente 
puede ser tan fría 
Te lastimarán 
y te abandonarán 
Y se llevarán 
tu alma si los dejas 
Oh, pero no los dejes 

Tu solo grita mi nombre 
Y tu sabes que 
donde sea que esté 
Vendré corriendo 
a verte otra vez 
Invierno, primavera, 
verano u otoño 
Todo lo que tienes 
que hacer es llamar 
Y estaré ahí 

Tienes una amiga

You got a friend - Carol King



EL DÍA QUE ME VOLVÍ INVISIBLE


No sé ni en qué día estamos. En esta casa no hay calendarios, y en mi memoria los días están hechos una maraña. Me acuerdo de esos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes que colgábamos al lado del tocador...

Ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas han ido desapareciendo.
Y yo, yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.

Primero me cambiaron de cuarto, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de una de mis biznietas. Ahora ocupo el cuarto de los trabajos, el que está en el patio de atrás.

Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.

Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me he pasado semanas buscando una pluma, y cuando al fin la encontraba, yo misma volvía a olvidar en dónde la había puesto.

A mis años, las cosas se pierden fácilmente, claro que es una enfermedad de ellas, de las cosas, porque yo estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen.


La otra tarde caí en la cuenta de que también mi voz ha desaparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos, no me contestan. Todos conversan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen.

A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y que les van a servir de mucho mis consejos, pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces, llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café. Lo hago así de repente, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta de que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan disculpas.

Pero nadie viene.



El otro día les dije que cuando muriera entonces sí que me iban a extrañar. El niño más pequeño dijo: “¿Ah... es que tú estás viva, abuela?”. Les cayó tan en gracia que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró unos de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio.

Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible.

Me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme. Los niños corren a mi alrededor, de un lado al otro, sin tropezar conmigo.

Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil: le llevé un té especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara. Sólo que estaba viendo la televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té, poco a poco se fue enfriando. Mi corazón también.

Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta ¡Hacía tantos años que no salía, y menos al campo! Entonces el sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar mis cosas así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos.

Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban bolsas y juguetes al coche. Yo ya estaba lista y, muy alegre, me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en el bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el coche o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a gusto por el bosque.

Sentí clarito cómo mi corazón se encogió. La barbilla me temblaba como cuando uno ya no aguanta las ganas de llorar.

Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja, pero cosa curiosa, ya no cumplo años.

Nadie me lo recuerda. Todos están tan ocupados. Yo los entiendo, ellos sí hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, se besan. Yo ya no sé a qué saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que daba tenerlos en mis brazos como si fuesen míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creía recordar...
Pero un día mi nieta, que acababa de tener a su bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud.

Ya no me les acerqué más, no fuera ser que les pasara algo malo a causa de mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contrariarlos!

Ojalá que el día de mañana, cuando ellos lleguen a viejos... Sigan teniendo esa unión entre ellos para que no sientan el frío ni los desaires.

Que tengan la suficiente inteligencia para aceptar que sus vidas ya no cuentan, como me lo piden.
Y Dios quiera que no se conviertan en "viejos sentimentales que todavía quieren llamar la atención".
Y que sus hijos no los hagan sentir como bultos para que el día de mañana no tengan que morirse estando muertos desde antes... como yo.
¡Vamos a cuidar a nuestros mayores!

De: Silvia Castillejos Peral



LAS SIETE REGLAS DE "PARACELSO"



Las 7 reglas de Paracelso para una vida con sentido

Paracelso: médico, alquimista, viajero y erudito heterodoxo.
Dejó formuladas 7 reglas para una vida con sentido que se adelantan significativamente a su tiempo. 
Confirman que los antiguos conocían perfectamente la relación entre cuerpo y psique mucho antes que la moderna psico-inmunología demostrase los efectos bioquímicos de las emociones en nuestra salud. 

En sus reglas, Paracelso habla de una salud holística, de la importancia de los pensamientos positivos y de estar conectados con nuestro interior, del valor del silencio y la discreción, como también afirmaba Sócrates en sus tres tamices, de la confianza en la vida y por supuesto, de ser buenas personas. 
  • La suerte no existe y el destino depende de los propios actos y pensamientos. 
  • Cuando el alma está fuerte y limpia, todo sale bien.
  • Jamás creerse solo, ni débil.
  • El único enemigo a quien se debe temer es a uno mismo.
  • El miedo y la desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas energías y con ellas el desastre.
 Sabias palabras del siglo XV, perfectamente aplicables al mundo del siglo XXI


1. Lo primero es mejorar la salud

Decía que para ello hay que respirar profunda y rítmicamente al aire libre, llenando bien el abdomen. 
Beber diariamente en pequeños sorbos, dos litros de agua, comer muchas frutas, masticar los alimentos del modo más completo posible, evitar el alcohol, el tabaco y la automedicación.

2. Desterrar absolutamente del estado de ánimo, por más motivos que existan, toda idea de pesimismo, rencor, odio, tedio, tristeza, venganza ...

Debe huirse de toda ocasión de tratar a personas negativas, viciosas, ruines, murmuradoras, indolentes, chismosas, vanidosas, vulgares; que la base de sus ocupaciones y conversaciones sean tópicos, no éticos ni morales. 
Esta regla es de importancia decisiva, por cuanto se trata de cambiar la contextura espiritual del alma. 
La suerte no existe y el destino depende de los propios actos y pensamientos.

3. Hacer todo el bien posible

Ayudar a los demás siempre que se pueda sin relegarse uno mismo.
Cuidar las propias energías y huir de todo sentimentalismo hueco.

4. Olvidar toda ofensa, más aún: esforzarse por pensar bien siempre

Por ejemplo, todos los grandes seres se han dejado guiar por esa suave voz interior. Hay que destruir todas las capas superpuestas de viejos hábitos, pensamientos y errores que enmascaran la profunda esencia del ser, que es perfecta.

5. Recogerse todos los días, por lo menos media hora, en donde nadie pueda perturbar.

Explica que eso fortifica enérgicamente el cerebro y pone en contacto con las buenas energías. En ese estado de recogimiento y silencio, suelen surgir a veces ideas luminosas, que con el tiempo uno se llega a percatar que fueron un elemento fundamental para la solución de problemas. Y es que ellas brotan de esa dimensión profunda y honda del ser humano a la que Sócrates llamaba daimon.

6. Guardar silencio de todos los asuntos personales

Abstenerse de referirse a los demás todo cuanto se piense, se oiga o se descubra, hasta tanto se verifique, compruebe o se tenga la completa certidumbre.

7. Jamás temer a los seres humanos, ni que inspire sobresalto la palabra “mañana”

Cuando el alma está fuerte y limpia, todo sale bien. 
Jamás creerse solo, ni débil. 
El único enemigo a quien se debe temer es a uno mismo. 
El miedo y la desconfianza en el futuro son madres funestas de todos los fracasos, atraen las malas energías y con ellas el desastre. 

Si se estudia atentamente a las personas triunfadoras, se verá que intuitivamente observan gran parte de las reglas que anteceden. Por otro lado, la riqueza no es sinónimo de dicha. Puede ser uno de los factores que conduzcan a ella, por el poder que ofrece para hacer buenas obras; pero la dicha más duradera solo se consigue por otros caminos; allí donde nunca impere el mal, cuyo verdadero nombre es egoísmo. Jamás debe quejarse uno de nada, hay que dominar los sentidos; huir tanto de la autocompasión como de la vanidad. 
La autocompasión sustrae fuerzas y la vanidad las paraliza.

Paracelso



LA CRITICA


Vivimos tiempos en los que la crítica severa, el menosprecio y el insulto están a la orden del día.

Conviene entender lo que Buda enseñó sobre quienes insultan, calumnian o te critican en la vida, en el trabajo, o por lo que eres.


En una ocasión, estando Buda junto a varios de sus discípulos en una aldea remota llevando a cabo labores de ayuda a los más necesitados, ocurrió lo siguiente: 
Alojado en un monasterio junto a los suyos, aceptando la hospitalidad de quienes le acogían y comiendo lo que le daban así como durmiendo donde se le asignaba, su más cercano ayudante Ánanda, le comunicó que en el pueblo habían comenzado a oírse rumores sobre él. La gente le criticaba. Buda, no se inmutó. 
Pasaron los días y los rumores se convirtieron en duros ataques verbales contra él y su causa. 
Ánanda, de nuevo acudió a su Maestro para informarle que muchas personas le insultaban cada vez más duramente. 
Eran unas injurias tremendas que tenían como objetivo acongojarle para que se marchara de la aldea y dejase de auxiliar a los mendigos. 
Procedían los insultos y las calumnias de personas con interés en que la doctrina de ayuda y paz de Buda no calara en las mentes de los aldeanos. 
De nuevo Buda, permaneció impasible, continuando con sus labores diarias de alimentar a todo el que se lo pedía, y curar a quien necesitaba reposo y sanación. 

Al cabo de una temporada, el ánimo de Ánanda comenzó a quebrarse pese a ser el más cercano discípulo del Maestro y acudió a él de nuevo para informarle de cuanto se decía de él. De cuántas mentiras se propagaban por la aldea y de las feroces críticas que seguían levantándose hacia su causa, su persona y su pensamiento. 
Buda, le preguntó a Ánanda: "¿Qué clase de personas son las que me insultan?".
El discípulo se mostró confundido y le contra preguntó a su Maestro: 
"Querrás decir, Maestro, ¿qué tipo de insultos te dedican?".
Buda, con una leve sonrisa corrigió a Ánanda: 
"No, amigo mío.Quiero saber qué clase de personas son las que me insultan, porque las palabras no tienen más que el valor de quienes las pronuncian".
El discípulo comenzó a comprender. 
Pero Buda, continuó,aprovechando todo lo que estaba sucediendo para transmitir su enseñanza. 
Y dijo: "¿No ves amigo mío, que las palabras no pueden hacerte daño?, 
¿No ves que no son más que aire?"
Ánanda, sabiendo que estaba recibiendo una enseñanza práctica, quiso profundizar, poniendo a su Maestro un poco más a prueba:
"Eso lo entiendo Maestro, pero las personas emplean esas palabras para herirnos".
Buda comprendió la preocupación de su discípulo y quiso ayudarle justo como él pedía con sus preguntas. 
Y habló así: "Dime Ánanda, ¿Por qué pronuncias la palabra "azul" para describir el cielo, cuando el cielo está azul?"
El ayudante de Budha, contestó: "Porque en ese momento conozco el color del cielo y lo llamo azul".
Buda sentenció su enseñanza en ese instante: "De manera que para poder emplear una palabra para describir algo o a alguien hay que conocer primero el significado de eso dentro de nosotros, ¿no?".
"Sí, así es" concluyó lógicamente Ánanda.
"En ese caso, querido amigo, si alguien me llama "mentiroso" es porque previamente tiene que conocer qué significa ser un mentiroso. Y si alguien me insulta, ha de conocer dentro de sí mismo lo que ese insulto significa. 
Querido Ánanda, aprende esto:

CUANDO ALGUIEN TE INSULTA O TE CRITICA, NO ES A TI A QUIEN ESTÁ DESCRIBIENDO. ESTÁ DESCRIBIENDO LO QUE CONOCE DENTRO DE SÍ MISMO. LA PERSONA QUE INSULTA SE DESCRIBE A SI MISMA".



REFLEXIÓN


Muchas veces tenemos miedo... 

Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. 
Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. 
Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas. 
Decimos que no, 
cuando queremos decir que sí. 
Nos callamos cuando queremos gritar 
y gritamos con todos cuando deberíamos cerrar la boca. 

¿Por qué? Si sólo vivimos una vez, 
no hay tiempo para tener miedo. 
Entonces basta. Atrévete, 
olvídate de que te están mirando. 
Intenta la jugada imposible, corre el riesgo. 
No te preocupes por ser aceptado. 
No te conformes con ser uno más. 
Nadie te ata. 
Nadie te obliga.
Muchas veces, esperamos que las cosas sucedan, 
y nos olvidamos de lo más importante: 
creer en nosotros mismos... 
Nos conformamos en vez de arriesgarnos. 
Nada está escrito. 
Nada está hecho. 
Ni siquiera lo imposible. 
Todo depende de decir "puedo" ante cada desafío. 
Cuando estamos decididos, tenemos más poder... 
Cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, 
los obstáculos son menores... 
Despierta!!. 
Tienes 206 huesos y más de 700 músculos esperando. 
Sólo falta tu decisión, tus ganas de jugar como nunca. 
Pide la pelota, exígete más; vive sin domingos. 
Corre cada día un poco más lejos. 
Salta cada día un poco más alto. 
Conviértete en tu propio ídolo. 
Súmate a dar vuelta el marcador. 
Cuando no esperes nada de los demás. 
Cuando sientas que cada tanto depende de ti, 
tu espíritu se fortalecerá. 
Y poco a poco, las voces se convertirán en ovación. 
Tus respiros se llenarán de logros y tu vida de sentido. 
Están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas. 
Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire. 
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido. 
Como si cada vez fuera la última. 
Convencidos de que la vida misma es un desafío, 
sufren pero no se quejan. 
Porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca 
y el cansancio termina. 
Pero hay algo que nunca desaparecerá: 
la satisfacción de haberlo logrado. 
En sus cuerpos corre la misma sangre. 
Lo que los hace diferentes es su espíritu, 
la determinación de alcanzar la cima; 
una cima a la que no se llega superando a los demás, 
sino superándose a sí mismo. 
Tiempo sobra para los mediocres, 
pero tiempo falta para realizar tus sueños!

(Desconozco el autor)



NO ME ARREPIENTO DE NADA


"No me arrepiento de nada"

Desde la mujer que soy, 
a veces me da por contemplar 
aquellas que pude haber sido; 
las mujeres primorosas, 
hacendosas, buenas esposas, 
dechado de virtudes, 
que deseara mi madre.

No sé por qué 
la vida entera he pasado 
rebelándome contra ellas. 
Odio sus amenazas en mi cuerpo. 
La culpa que sus vidas impecables, 
por extraño maleficio, 
me inspiran. 

Reniego de sus buenos oficios; 
de los llantos a escondidas del esposo, 
del pudor de su desnudez 
bajo la planchada y almidonada ropa interior.

Estas mujeres, sin embargo, 
me miran desde el interior de los espejos, 
levantan su dedo acusador 
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche 
y quiero ganarme la aceptación universal, 
ser la "niña buena", la "mujer decente" 
la Gioconda irreprochable. 
Sacarme diez en conducta 
con el partido, el estado, las amistades, 
mi familia, mis hijos y todos los demás seres 
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable 
entre lo que debió haber sido y lo que es, 
he librado numerosas batallas mortales, 
batallas a mordiscos de ellas contra mí 
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma- 
transgrediendo maternos mandamientos, 
desgarro adolorida y a trompicones 
a las mujeres internas 
que, desde la infancia, me retuercen los ojos 
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños, 
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable, 
que se enamora como alma en pena 
de causas justas, hombres hermosos, 
y palabras juguetonas. 
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada, 
e hice el amor sobre escritorios 
-en horas de oficina- 
y rompí lazos inviolables 
y me atreví a gozar 
el cuerpo sano y sinuoso 
con que los genes de todos mis ancestros 
me dotaron.

No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones. 
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf. 
Pero en los pozos oscuros en que me hundo, 
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos, 
siento las lágrimas pujando; 
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo, 
blandiendo condenas contra mi felicidad. 
Impertérritas niñas buenas me circundan 
y danzan sus canciones infantiles contra mí 
contra esta mujer 
hecha y derecha, 
plena.

Esta mujer de pechos en pecho 
y caderas anchas 
que, por mi madre y contra ella, 
me gusta ser.

(Giocoda Belli)


Uno no Escoge

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

(Gioconda Belli)