LA CULPABILIDAD


¿Qué cosas hacen que te sientas culpable en la actualidad?...
¿Qué harías si no te sintieses culpable?...

LA CULPABILIDAD NO ES VERGÜENZA


*La vergüenza está asociada a la mirada de los demás y por ella nos sentimos indignos/as, inferiores, que no estamos a la altura, que no nos encontramos lo suficiente bien.


*La culpabilidad es consecuencia de una falta que hemos cometido o "creemos" haber cometido, un perjuicio que le hemos ocasionado o "creemos" haber ocasionado a alguien.


*Tendemos a sentirnos culpables cuando hemos violado reglas que son importantes para nosotros/as o cuando no hemos cumplido con los objetivos que nos hemos propuesto.


*Nos sentimos culpables cuando nos juzgamos por haber hecho algo mal.


*Si pensamos que "deberíamos" haber actuado de forma diferente o "tendríamos" que haberlo hecho mejor, probablemente nos sentiremos culpables. 


*La vergüenza implica el sentido de que hemos hecho algo equivocado. Está unida a grandes perspectivas negativas de nosotros/as mismos/as.


*La discreción a menudo rodea a la vergüenza: "Si los demás conocieran este secreto me odiarían o pensarían mal de mi".


*Por esta razón, la fuente de vergüenza pocas veces se revela, manteniéndose oculta y destructiva.


*A menudo se acompaña de un secreto familiar que implica a otros miembros de la familia, un secreto como el alcoholismo, el abuso sexual, el maltrato, el aborto, la bancarrota, o conductas que se consideran deshonestas para la comunidad.




LA SANA CULPABILIDAD 

*Todos los sentimientos de culpabilidad no son iguales. Algunos aparecen a consecuencia de una falta manifiesta o de un perjuicio real que le hemos causado a alguien. Se habla entonces de sana culpabilidad.

Está es como un policía interior cuyo fin es:
  • -Incitarnos a respetar las reglas en vigor, a no perjudicar a los demás.
  • -Castigarnos cuando infringimos esas reglas, ...con los malos momentos que pasamos culpabilizándonos.
  • -Por ej: culpabilidad por haber robado un objeto, por haber causado un accidente, tras haber herido intencionadamente a alguien. 
*Pero hay un segundo tipo de culpabilidad, que aparece sin necesidad de ninguna falta objetiva. Se trata de la culpabilidad mórbida:
  • -Por ej: Sentirse culpable de no ir a visitar a un familiar que vive en una residencia o que está gravemente enfermo.
  • -Sentirse culpable de ser más brillante que el resto de hermanos/as, compañeros/as, etc.
  • -Sentirse culpable de llevar a un/a hijo/a a la guardería para retomar la actividad profesional.

ES IMPORTANTE SABER DIFERENCIA LA CULPABILIDAD SANA VS. MÓRBIDA

HUIR DE LOS/AS CULPABILIZADORES/AS

*La culpabilidad es un poderoso instrumento para manipular a los demás. Algunas personas utilizan este medio para ejercer su poder y obtener de otros lo que quieren. Por lo tanto, intenta hacernos creer que nuestra culpabilidad está justificada y así aprovecharse de nosotros/as.

RETRATO DE UNA PERSONA CULPABILIZADORA:

-Se está quejando casi siempre.
-Suele ser buen/a conversador/a y encantador/a (facultativo) Que puede hacerse o dejar de hacerse a voluntad.
-En general, suele ser apreciado/a.
-Nunca tiene la culpa si las cosas se tuercen.
-Te hace creer que es culpa tuya si las cosas no van bien.
-Te hace creer que su felicidad está en tus manos.
-No te acusa directamente, sino de forma retorcida y sutil.
-Te sientes culpable en su presencia.
-Tienes la impresión de hacer las cosas mal.
-Intentas cambiar para darle satisfacción.
-Te culpabilizas.



¡APRENDAMOS A HUIR DE ESTOS PERSONAJES!

*Reflexionar sobre la naturaleza de la falta no es la forma de liberarnos de la culpabilidad mórbida.

*Hay tantas reglas que casi siempre podremos encontrar una para reprocharnos un comportamiento que se desaprueba:
  • Regla moral: No hay que perjudicar conscientemente a los/as demás.
  • Regla religiosa: Hay que ir a misa todos los domingos.
  • Regla comunitaria: Hay que ayudar en el barrio.
  • Regla familiar: No hemos de hablar de nuestros problemas con desconocidos/as. Debemos de parecer unidos/as y fuertes.
  • Regla personal: Debo controlarme, debo ser generoso/as, debo realizar mi trabajo con perfección, etc.
Pensemos en algunas reglas personales que nos esforzamos en seguir, sin que se pueda hablar de una falta objetiva en caso de transgredirlas.


LA CULPABILIDAD MÓRBIDA

*La culpabilidad mórbida aparece en situaciones en las que creemos que los demás se van a sentir heridos.
  • Mi padre se sentirá herido si no voy a visitarlo a la residencia
  • Mi hijo/a se sentirá herido/a si lo/la llevo a la guardería
  • Mi pareja se sentirá herida si le digo que no


REFLEXIONEMOS SOBRE ALGUNOS ASPECTOS:
  • ¿Hay alguna persona que me pueda hacer feliz?
  • Y, al contrario: ¿Alguien puede hacerme infeliz?
  • Reflexiona algunas situaciones en las que pienses que no eres feliz debido a los demás.
  • Ahora vuelve a las situaciones anteriores y piensa en una actitud y/o comportamiento que podrías adoptar para no sentirte infeliz.
  • Es muy tentador convencerse de que son los demás lo que nos hacen infelices, pues así podemos jugar a ser victimas: ¡La culpa es de mis padres! Nunca estaban cuando los necesité.
Reflexiona el discurso que te coloca en el papel de victima. Ahora cámbiala y vuelve a decirla anteponiendo la palabra "Elijo..."


 LOCALIZAR LA CULPABILIZACIÓN
  • Al igual que a veces nos satisface hacernos la víctima, a los demás también les gusta victimizarse, es decir, hacernos llevar el peso de sus decisiones. Así nos hacen responsables: nos culpabilizan. Por ej: Me sacas de quicio, vas a hacer que enferme, tú tienes la culpa de que coma tanto, de que pegue... etc.
  • Acuérdate: ¡Para que exista una víctima, por fuerza ha de haber un verdugo! Cuando alguien se victimiza, otro debe culpabilizarse.


Atención: ¡No confundamos la posición de victima (hacerse la victima para culpabilizar a otros) y el estado de victima (haber sufrido realmente un perjuicio)!
  • La próxima vez que las oigas, responde: 
"Esa es tu forma de ver las cosas".
"Entiendo que te sientas decepcionado/a (nervioso/a, molesto/a, contrariado/a), pero no soy en absoluto responsable".
  • Pero también funciona en sentido contrario: Cuando alguien se culpabiliza, otro se convierte en victima, es decir, un una persona incapaz de decidir.
  • Culpabilizarse es quitarle el poder de decisión a los demás, es negarles el libre albedrío. 
  • Somos las únicas personas que podemos decidir si somos felices o desgraciados/as. 

  • Tenemos capacidad de elección ante las situaciones que vivimos.

  • Por tanto, no es el desencadenante el que determina la emoción, sino la decisión de la persona implicada. 
  • La culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento.


FÓRMULA DE REPARTO DE RESPONSABILIDADES
  • Tomar conciencia permite comprender que: en el marco de las relaciones sanas y equitativas entre adultos libres y responsables (justamente), todos deben ser tenidos por responsables de sus propias acciones, pensamientos y emociones.
  • Quizá esta forma de ver las cosas es contraria a lo que te han inculcado en tu educación... ¡Tal vez sea hora de una re-educación!



Entonces, ¿todo el mundo debe pensar sólo en sí mismo/a?... No, también tenemos responsabilidades compartidas, pero únicamente en lo que se refiere a las relaciones, somos corresponsables de la relación:
- Soy corresponsable del ambiente que reina en mi trabajo, pero no del mal humor.
- Soy corresponsable de la educación de mi hijo/a.
- Soy corresponsable de...

Renunciar a tu parte de corresponsabilidad, es abdicar de una parte de tu poder de acción... ¡y dársela a los demás!

LA CULPABILIDAD Y LOS PERMISOS  

La culpabilidad actúa como un aguafiestas, apareciendo en los buenos momentos para señalarnos con el dedo cuando más a gusto nos encontramos.
  • Tu pobre madre está sola en la residencia mientras que tu única preocupación es ver una serie en la televisión.
  • Te das un baño de espuma, cuando hay gente que no tiene agua corriente y deberías ser consciente del calentamiento global y tu compromiso con el medioambiente.
  • En vez de gastarte el dinero en un traje nuevo, podrías haberlo dado a una obra benéfica o guardado para poder llegar a fin de mes con holgura.
Cuando nos culpabilizamos, solemos utilizar la segunda persona, el "TÚ". Es como si un juez interior criticara una parte de nosotros, como en un juicio.
  • ¿Cuáles son las frases que piensan cuando te culpabilizas?
  • Deja de alimentar esas frases autoculpabilizadoras y decide asumir el hecho de hacer cosas que te gustan. 
  • Me doy permiso para... 


¡QUÉ AGRADABLE ES SENTIRSE CULPABLE!
  • Aunque parezca un afirmación sorprendente, y creamos que sentirnos culpable es una tortura, ¡desengáñate! Recuerda: Siempre estamos en el marco de la culpabilidad mórbida, en la que no se ha cometido ninguna falta objetiva.
  • Quién se culpabiliza piensa que habría podido modificar el curso de los acontecimientos, que estaba en su mano. Al obrar así, niega de nuevo el libre albedrío de los demás, la responsabilidad de sus decisiones.
  • Es tranquilizador pensar que seguramente podemos hacer felices a los/as demás. Considerar que la felicidad de otros/as depende de nosotros/as es un sentimiento de omnipotencia, pensamos que sin nosotros/as o nuestras acciones para con ellos/as son las que propician o generan su bienestar, incapacitándoles emocionalmente y considerando que no pueden ser felices sin nosotros/as.
  • Por tanto, nos toca a cada uno/a determinar en qué sentido esconde nuestra culpabilidad un sentimiento de omnipotencia.   


EJEMPLO DE OMNIPOTENCIA ILUSORIA:
  • Me culpabilizo del alcoholismo de mi pareja. => Podría conseguir que dejase de beber, independientemente de su voluntad.
  • Me culpabilizo de llevar a mi hijo/a a la guardería. => Podría conseguir que se desarrollase perfectamente bien si me ocupara de él/ella al 100%.
  • Me culpabilizo de que las cosas me vayan mejor que a mi hermano/a. => Podría conseguir que fuese más feliz siendo un poco menos yo mismo/a.
  • Me culpabilizo de llevar a una familiar anciano a una residencia. => Podría conseguir que fuese feliz el resto de su vida en casa. 
*Culpabilidad y omnipotencia están intrínsecamente ligadas, como las dos caras de una moneda.
*Culpabilizarse es reescribir el pasado asumiendo el papel principal. De la misma forma, crea angustia ser consciente de que solamente somos figurantes en la obra que se representa..., pero es por completo desculpabilizador.
*Al tener un sentimiento de control sobre lo que sucede, la culpabilidad nos tranquiliza. He ahí el motivo de que sea tan difícil liberarse de ella. 

"Cuanto más miedo tenemos, más tratamos de controlarlo"
"¡No, no soy todo poderoso/a!"
"¡Lo que sienten los/as demás depende más de ellos/as mismos/as que de mí!"


LIBERARSE DE LA CULPABILIDAD MÓRBIDA

Para renunciar a la ilusoria, pero tranquilizadora omnipotencia, hemos de volver a darle a los demás su propias responsabilidades. Para ello, es importante comprender que sus reacciones y emociones resultan de sus decisiones, no de nuestros actos. 
Ayúdate y analiza:
  • Situación en la que me siento culpable
  • Lo que habría debido hacer
  • ¿Con qué objetivo?
  • ¿El objetivo previsto depende completamente de mi?
  • ¿Soy yo el/la culpable?
Superar la culpa y la vergüenza significa tener una apropiada cantidad de responsabilidad para adaptarse a cualquier cosa que te provoque sentirte de esta manera.
Hay cinco aspectos a tener en cuenta:
  1. Evaluar la seriedad de nuestras acciones. 
  2. Sopesar nuestra responsabilidad personal.
  3. Romper el silencio, hablar con una persona de confianza sobre lo que ocurre.
  4. Perdonarse a sí mismo/a: Es importante darse permiso para errar y perdonarse. No podemos pretender que otros/as nos perdonen cuando nosotros/as somo tan autoexigentes e intransigentes. Nuestras acciones han estado unidas a situaciones concretas o a un tiempo especifico de nuestra vida. Cuando me perdono doy lugar a un cambio en la interpretación del significado de los errores cometidos.
  5. Enmendar nuestras acciones: Intentar reparar el daño que has hecho puede ser un importante componente para curarse y cuidar tus relaciones. Tener el suficiente coraje para encarar a la persona que has herido, pedir perdón, y determinar qué puedes hacer para reparar el daño que has causado.
Muchas situaciones inacabadas nos amargan la vida:
- Le habría debido decir...
- No debería haberle prestado esto...
- Si tan sólo hubiera tenido...
- Y si hubiera hecho...
*Si te reconoces en ellas, ¡entonces reacciona! Si es posible, coger el teléfono y quedar con la persona a las que les afecte. ¡Y habla de lo que te atormenta de una vez por todas!
*Si no es posible finaliza los asuntos pendientes, siempre podemos realizar una especie de ritual simbólico donde nos perdonemos a nosotros/as mismos/as y nos demos permiso para avanzar, liberándonos de la carga que nos pesa. 


Nadie pretende que el camino que se te ha propuesto sea fácil de poner en practica. Requieres tiempo, paciencia, valor y esfuerzo.

Persevera y tú también podrás dejar de culpabilizarte y disfrutar plenamente de tu existencia. 

Por la Psicóloga Nuria Esther Vega López


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